sábado, abril 21, 2007

"Los Doce Dioses Olímpicos"

En la mitología griega, los dioses olímpicos eran los principales dioses del panteón griego, que moraban en la cima del monte Olimpo, el más alto de Grecia. Hubo, en diferentes épocas, catorce dioses diferentes reconocidos como olímpicos, aunque nunca más de doce a la vez. De ahí que a veces se haga referencia a ellos como los doce olímpicos.

Zeus, Hera, Poseidón, Ares, Hermes, Hefesto, Afrodita, Atenea, Apolo y Artemisa son siempre considerados dioses olímpicos. Hestia, Deméter, Dioniso y Hades son los dioses variables que completaban la docena. Hestia cedió su posición como olímpica a Dioniso para poder vivir entre los hombres (finalmente se le asignó el papel de cuidadora del fuego en el monte Olimpo). Perséfone pasaba seis meses al año en el inframundo (provocando así el invierno), y se le permitía volver al Olimpo los otros seis meses para poder estar con su madre, Deméter. Y, aunque Hades siempre fue uno de los principales dioses griegos, su morada en el mundo subterráneo de los muertos hacía su relación con los olímpicos más delicada.

  • Zeus es el dios de mayor rango y el más poderoso, regidor del monte Olimpo.
  • Poseidón, junto con Hades el siguiente en antigüedad, controla los océanos.
  • Hades se ocupa de todas las almas del inframundo.
  • Atenea es la diosa de la sabiduría, las artes, la belleza interior, la educación y la guerra.
  • Ares es el dios de la guerra y los héroes.
  • Artemisa es la diosa de la caza, los animales, la fertilidad y la castidad.
  • Hefesto es el dios del fuego, el trabajo manual, los artesanos y las armas.
  • Apolo es el dios de la danza, la música, la sanación y la medicina, la arquería y la razón.
  • Hermes es el dios de la orientación, los viajeros, los pastores, el consuelo y las reuniones.
  • Afrodita es la diosa del amor, la sexualidad comprometida, la belleza externa y la atracción.
  • Hera es la consorte de Zeus, y la diosa del matrimonio, los sacrificios y la fidelidad.
  • Hestia es la diosa del hogar y la familia.
  • Deméter es la diosa de la tierra, las flores y las plantas, la comida, la conservación del matrimonio y la agricultura.
  • Dioniso es el dios más joven del panteón, y el dios del vino y la sexualidad abierta.
De entre todos podemos considerar a Zeus y a Apolo, como los principales dioses Olímpicos.



Apolo

En la mitología griega y romana Apolo (en griego antiguo Ἀπόλλων Apóllōn o Ἀπέλλων Apellōn), el ideal del kouros, era el dios de la curación, la luz, la verdad, el tiro con arco y también quien traía las mortales plagas; como jefe de las Musas (Apolo Musageta) y director de su coro era un dios de la música y la poesía. Los atributos más comunes de Apolo eran la lira y el arco.

Como deidad profética del Oráculo de Delfos Apolo era una de las más importantes y multifacéticas divinidades olímpicas.

Después de Zeus, es el dios más importante del mundo clásico, junto a Atenea. De hecho, su poder espiritual en Grecia fue importantísimo ya que, a través de los oráculos, transmitía las decisiones de Zeus a los hombres. Además, es la encarnación del ideal de la cultura griega.

Hijo de Zeus y de Leto, nació en la isla de Delos donde se refugió su madre huyendo de los celos de Hera (esposa de Zeus). Su primera hazaña fue matar a la temible serpiente Pitón (guardiana del Oráculo de Delfos), en venganza por haber intentado dar muerte a su madre cuando se hallaba embarazada. El oráculo pasó a pertenencer a Apolo y, desde entonces, para conmemorar el triunfo del dios sobre Pitón, se instauraron los Juegos Píticos. Cada cuatro años, todas las ciudades griegas estaban invitadas a participar en estos juegos donde se realizaban concursos musicales, poéticos, dramáticos, pruebas gimnásticas, etc.

Apolo, eterno kouros imberbe, fue el dios griego que tuvo las relaciones homosexuales más prominentes. Esto era de esperar del que era dios de la palestra, el lugar donde los jóvenes se reunían para practicar atletismo, siempre desnudos, y de quien se decía que representaba al educador ideal y por tanto erastes (o amante de muchachos) ideal (Sergent, p.102). Todos sus amantes eran más jóvenes que él, al estilo de las relaciones pederastas griegas de la época. Muchos de los jóvenes amantes de Apolo murieron «accidentalmente», un reflejo de la función de estos mitos como parte de los ritos de pasaje, en los que el joven moría para renacer como adulto. Jacinto fue uno de sus amantes masculinos. Jacinto era un príncipe espartano hermoso y atlético. Ambos estaban practicando el lanzamiento de disco cuando Jacinto fue golpeado en la cabeza por un disco desviado de su trayectoria por Céfiro, que estaba celoso de Apolo y también amaba a Jacinto. Cuando éste murió, se dice en algunas versiones que Apolo se vio tan embargado por la pena que maldijo su propia inmortalidad, deseando unirse a su amante en su muerte, y convirtió a Céfiro en viento para que nunca volviera a hablar ni tocar a nadie. De la sangre de la herida de su amante Apolo creó la flor del jacinto en memoria de su muerte, y sus lágrimas mancharon los pétalos de la flor con άί άί, que significa ‘¡ay, ay!’. El Festival de Jacinto era una celebración de Esparta.
Más información en wikipedia español: Apolo

Los Antiguos juegos Olimpicos

Los antiguos Juegos Olímpicos (llamados así por celebrarse en la ciudad de Olimpia) fueron fiestas religiosas, culturales y deportivas celebradas en la antigua Grecia (776 adC - 392 dC) en honor a los dioses mayores. En ellos participaban los atletas, que debían ser ciudadanos, sólo hombres, y se entrenaban durante años en los gimnasios.

Existen muchas leyendas a cerca del origen de los antiguos Juegos Olímpicos. Una de ellas asocia los primeros Juegos con el concepto de la antigua Grecia de εκεχειρία (ekecheiria) o Tregua Olímpica. La fecha de comienzo de los mismos sirve como referencia al calendario helénico y se considera en el año 776 adC, aunque las opiniones de académicos la sitúan en un intervalo entre el año 884 adC y el 704 adC.

A partir de entonces, los Juegos tomaron rápidamente una mayor relevancia en la antigua Grecia, alcanzando su cenit en el sexto y quinto siglos adC. Las Olimpiadas tenían una importancia fundamentalmente religiosa, con concursos alternados con sacrificios y ceremonias en honor a Zeus (cuya estatua se alzaba majestuosamente en Olimpia) y a Pélope, héroe divino y rey mítico de Olimpia, famoso por su legendaria carrera de carros, y en cuyo honor se celebraron. El número de eventos aumentó hasta veinte, y las celebraciones se prolongaron durante varios días. Las primeras competiciones se basaban en carreras a pie, y más tarde se fueron introduciendo la lucha; el pentatlón, prueba de varios eventos que incluía lanzamiento de jabalina, lanzamiento de disco, salto de longitud, lucha y la carrera a pie; el pankration; carreras de carros, competiciones artísticas como música, poesía y danza.

En Olimpia se llegaron a celebrar 293 Juegos Olímpicos, hasta que con la conquista de Grecia por los romanos, el emperador romano Teodosio I los abolió el año 393. Como excusa dijo que eran paganos. Fueron restablecidas en su aspecto deportivo en 1894 por el barón de Coubertin, y hasta la actualidad siguen practicándose.



Ver la exposición de Montjuic (Barcelona) sobre Apolo, el Dios del Deporte.